viernes, 24 de abril de 2009

Un proyecto "brillante" de nuestro gobierno precavido

El Fondo Bancario de Protección al Ahorro (FOBAPROA) fue un fondo de contingencia creado en 1990 por nuestro gobierno para poder sobrevivir a posibles percances financieros de magnitudes extraodinarias.
Como bien recordaremos por las clases de historia, nuestro padres y el pueblo inconfomre, nuestro país no ha sido muy estable económicamente desde sus origenes, crisis tras crisis, bancarrota tras bancarrota ha sido la historia económica en promedio de nuestra nación, y por ese mismo motivo, el gobierno decidió crear este fondo que muchos habremos oido por lo menos una vez.
En 1982 sucedieron varios factores claves para impulsar al gobiero a realizar este proyecto:
1. El peso se devaluó notablemente, de 12 a 22 pesos por dolar
2. Las reservas internacionales fueron insuficietnes para cubrir la demanda de dolares
3. La cancelacion de creditos a México por parte de la banca internacional para subsidiar la cartera vencida del sistema financiero.
Viendo el panorama, sin mas opcione que actuar, el presidente José López Portillo expropió las instituciones bancarias y el control del tipo de cambio. El gobierno invirtió tre billones de pesos, (si nos ponemos a pensar, es una cantidad exorbitantemente alta) para adquirir estas instuticiones, comerciales y privadas por igual, que tenian una deuda mayor a los 25,000 millones de dolares.
En el 83 se crea el Fideicomiso de Cobertura de Riesgo Cambiario (Ficorca). En medio de la crisis derivada del 82 el presidente Miguel de la Madrid y su gobierno consiguieron un prestamo del exterior para financiar el déficit fiscal, la deuda externa y la actividad de producción. En este momento comenzó tambien la privatización de empresas paraestatales.
Temiendo mas percances, y teniendo muy presente el crack de la bolsa mexicana de valores en 1987, se optó por crear un proyecto que nos ayudara en tiempos de crisis de estos calibres, y sus especulaciones no fueron erradas, en 1994, como hemos mencionado en multiples ocasiones por ser el tema central, se dio la peor crisis en nuestro país, siendo este el momento de accion del FOBAPROA. El gobierno federal, encabezado por Zedillo, presenciaba un colapso total del sistema financiero y productivo del país, con las tasas de interes disparadas, los deudores se sobreendeudaron, tanto empresas como personas físicas, que cesaban el pago obligando a los bancos a quebrar, dejando a los ahorradores sin acceso a sus depositos, lo que provocaba el freno de las actividades productivas por falta de inversion, lo que a su vez espantaba a inversionistas y empresas trasnacionales, llevando el país a la ruina. Ante esta situación, se activo el FOBAPROA para absorber las deudas de los bancos, capitalizar el sistema financiero y garantizar el dinero de los ahorradores. Los pasivos del FOBAPROA, asencieron a 552,000 millones de dolares por concepto de cartera vencida que canjeo por pagares al Banco de México. Es monto, para una vista y asimilacion más clara, equivale al 40% del PIB de 1997, a las dos terceras partes del presupuesto de egresos para 1998 y el doble de la deuda pública interna.
Mientras culminaban las operaciones para que el Fobaproa absorbiera la cartera vencida a los bancos, en Enero de 1995 el gobierno federal creó el Programa de Capitalización Temporal (Procapte), un instrumento alternativo para sanear el sistema financiero con el acceso rápido y en mayor volumen a capital extranjero y recuperar la solvencia de los bancos. Adicionalmente, la administración de Ernesto Zedillo propuso a los deudores de la banca reestructurar sus deudas por medio de unidades de inversión (Udis). Según la propia reglamentación del Fobaproa, la adquisición de deudas por parte del fideicomiso se realizó a condición de que los accionistas de las instituciones de crédito inyectaran recursos frescos.


Pero no todo fue tan sencillo como suena, en marzo de 1998, la administración del Presidente Zedillo envió al poder Legislativo cuatro iniciativas para reducir las posibilidades de una nueva crisis bancaria, así como para crear metodos más eficientes de supervisión a las actividades crediticias y facilitar la capitalización de los bancos. Por tanto, con el objetivo de exigir mayor disciplina en la administración del sistema bancario, el Ejecutivo propuso la creación del Fondo de Garantía de Depósito (Fogade), instancia que protegería el dinero de pequeños y medianos ahorradores e involucraría al Poder Legislativo en la tarea de supervisar los bancos.
Asimismo, propuso la instauración de la Comisión para la Recuperación de Bienes, cuya función consistiría en recuperar, administrar y enajenar bienes y derechos que el Fobaproa y el Fondo de Apoyo al Mercado de Valores (Fameval) adquirieran como resultado de la crisis. La propuesta que causó mayor controversia y que orilló al Congreso a ordenar una auditoría al Fobaproa fue la de convertir en deuda pública los pasivos de dichos fondos que sirvieron para asistir a los bancos, cuyo monto ascendió a 552,000 millones de dólares.

Las iniciativas fueron:

  1. Decreto que abroga la Ley Orgánica del Banco Nacional de Comercio Exterior, Sociedad Nacional de Crédito, Institución de Banca de Desarrollo.
  2. Decreto que reforma la Ley del Banco de México
  3. Decreto por el que se adiciona la Ley del Banco de México; se expide la Ley de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, y se reforman las leyes para Regular las Agrupaciones Financieras, de Instituciones de Crédito, General de Organizaciones y Actividades Auxiliares de Crédito, del Mercado de Valores, y de Sociedades de Inversión
  4. Decreto por el que se expiden la Ley Federal del Fondo de Garantía de Depósitos y la Ley de la Comisión de Recuperación de Bienes, y se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de las leyes del Banco de México, de Instituciones de Crédito, del Mercado de Valores, para Regular las Agrupaciones Financieras y General de Deuda Pública.

No hay comentarios:

Publicar un comentario